Cómo socializar a un cachorro

Una correcta socialización de los cachorros es la base de un perro sano emocionalmente, y el periodo clave para lograrlo es limitado. En este artículo aprenderás las pautas exactas para guiar a tu mascota hacia un desarrollo equilibrado.

¿Qué es realmente la socialización de un cachorro?

Cuando hablamos de socialización, nos referimos a la adaptación del cachorro a dos áreas: los seres con los que interactuará y el entorno que lo rodeará. Contrario a la creencia popular, un cachorro no es sociable por naturaleza; su instinto le dicta ser cauteloso ante lo extraño. Si bien la madre inicia este aprendizaje en la camada, completar este proceso es indispensable para forjar un carácter adulto equilibrado.

¿Cuándo empezar la socialización de perros cachorros?

Existe un periodo crítico que dura hasta las 16 semanas de edad. La mayoría de cachorros llegan a casa a las 8 semanas, pero no pueden socializar libremente hasta recibir su segunda vacuna a las 12 semanas. Consulta más información sobre las vacunas con tu veterinario.

Esto significa que el periodo óptimo para la socialización de perros cachorros es entre las 12 y 16 semanas de edad: apenas 4 semanas. Sin embargo, hay muchas actividades que puedes realizar en casa entre las 8 y 12 semanas.

Lo ideal es empezar tan pronto como llegue a casa. Esto permite avanzar gradualmente sin abrumarlo. Puedes comenzar con acciones sencillas, como acostumbrarlo a que lo cojan en brazos. Te recomendamos compartir 2-3 experiencias nuevas diarias con tu cachorro para evitar una sobrecarga sensorial.

Hasta las 16 semanas, tu cachorro estará mucho más receptivo a nuevas situaciones. Puedes ayudarle a comprender de qué no debe temer. Después de esta edad, aunque no debes dejar de exponerlo a nuevas experiencias, puede costarle más adaptarse.

¿Por qué es tan importante saber cómo socializar a un perro?

La socialización de un cachorro es una de las cosas más importantes que harás por él. Le ayudará a convertirse en un compañero tranquilo y cariñoso que se sienta cómodo en múltiples situaciones. Sus primeras experiencias moldearán su personalidad de forma permanente.

Beneficios de una correcta socialización perros

Una socialización en perros completa ofrece numerosas ventajas:

  • Tendrás una mascota feliz y segura de sí misma.
  • Crecerá como un perro adulto equilibrado.
  • Se sentirá cómodo y tranquilo en diversas situaciones.
  • Presentará menos problemas de comportamiento.
  • Será menos propenso a mostrar agresividad ante estrés.

En definitiva, estos beneficios sientan la base perfecta para el aprendizaje. Un perro socializado es mucho más receptivo al adiestramiento, lo que transforma la convivencia diaria y los paseos en una experiencia relajada y gratificante para ambos, en lugar de una fuente de estrés.

¿Cómo enseñar a mi perro a socializar? 

La enseñanza se basa en la exposición gradual a la realidad que vivirá el perro. No basta con que juegue con otros perros, el proceso requiere que el cachorro registre como "normales" una lista casi infinita de estímulos.

Tu tarea es presentarle positivamente tanto los seres vivos (niños, veterinarios, visitas) como los desafíos del entorno: el ruido del tráfico, objetos en movimiento como carritos o paraguas, y sonidos domésticos repentinos como el timbre.

Plan de socialización por edades

8-9 semanas: Acostúmbralo a tu familia, a que lo cojan en brazos, al acicalado suave, a tus otras mascotas vacunadas, al timbre, la aspiradora, paquetes y entregas, la fregona, visitas, juguetes ruidosos, el lavavajillas y la lavadora.

10-11 semanas: Amplía su exposición a lo anterior e introduce paraguas, patines, bicicletas, maletas o secador de pelo. Si tienes acceso, preséntale cochecitos, sillas de ruedas y patinetes (si no, espera a estar fuera).

Los viajes en coche serán importantes, así como las visitas al veterinario. Empieza a acostumbrarlo a la correa y/o arnés en casa. Llama a tu clínica veterinaria para ver si puedes visitarlos con el cachorro en brazos para que conozca al equipo.

12-14 semanas: Tras la segunda vacuna, llega el momento emocionante: salir al mundo exterior. Comienza en el jardín, acostumbrándolo a diferentes superficies (césped, tarima, aceras) y a nuevos olores.

Después, aceras fuera de casa, paseos con correa, parques y campos, personas acercándose, otros perros saludando y, de nuevo, niños emocionados. Intenta exponerlo a todo tipo de personas: obreros con chalecos reflectantes, repartidores, grupos...

También es buen momento para considerar clases de adiestramiento o guardería canina.

Aspecto fundamental: Enseña a tu cachorro a ignorar a otros perros. No significa que no interactúe, pero no debe abalanzarse sobre cada perro que vea.

Prueba esto: Cuando veas un perro a lo lejos, interactúa con tu cachorro antes de que se emocione demasiado. Así crearás una asociación: cuando vea acercarse un perro, consultará contigo antes de interactuar. Puedes recompensarlo con premios o, si es un perro amigable, permitir la interacción. La constancia traerá beneficios futuros.

15-16 semanas: Tu cachorro ya habrá experimentado la mayoría de elementos de tu vida diaria. Ahora se trata de aumentar la frecuencia de exposición. Es esencial que todos los pasos anteriores se introduzcan de forma gradual y tranquila, sin prisas.

Recuerda que muchos ruidos cotidianos pueden asustar a los cachorros: secadores, música alta, vaciado del lavavajillas, tráfico, niños jugando, gritos, sirenas. Muchos tutores introducen estos sonidos primero en casa (a través de Internet o TV) para que sean menos impactantes en la calle.

¿Son recomendables las clases de adiestramiento para cachorros?

Las clases de adiestramiento pueden ser muy beneficiosas. Son una forma excelente de que los cachorros se acostumbren a otros perros y personas, con la ventaja de que todos están en etapas similares de descubrimiento.

El adiestramiento de cachorros también es una oportunidad estupenda para conocer a otros perros y encaminar a tu mascota hacia un comportamiento obediente y tranquilo. Les enseña a prestar atención en entornos con distracciones, aunque esto requiere tiempo.

Consejos para socializar a tu cachorro 

Mantén la calma: Se trata de enseñarle a permanecer tranquilo ante situaciones nuevas y potencialmente intimidantes. Sé su ejemplo.

Actúa con naturalidad: Si tu cachorro parece preocupado, tranquilízalo poniéndote a su nivel. Puedes distraerlo, pero actúa siempre con normalidad. Cuando esté relajado y tranquilo, recompénsalo.

Permite la retirada: Tu cachorro siempre debe tener una vía de escape. Al principio, algunas situaciones pueden ser demasiado intensas o ruidosas. Déjale retirarse si lo necesita.

Recompensa: Ofrécele premios cuando actúe correctamente, se mantenga tranquilo o ignore algo. Nunca lo castigues por estar asustado, ya que empeorarás el problema.

Ten paciencia: Tu cachorro puede necesitar enfrentarse a ciertas situaciones varias veces antes de dominarlas.

Diviértete: El objetivo es enseñarle que el mundo es un lugar divertido, y la mejor forma es disfrutar junto a él.

No te detengas: No abandones la socialización a las 16 semanas. Habrá muchas experiencias que tu perro no vivirá antes de esa edad.

El adiestramiento de un cachorro es una carrera de fondo, no un sprint. Requiere paciencia, coherencia y mucha empatía para entender sus tiempos de aprendizaje. Recuerda que cada minuto que inviertes hoy en su educación se traducirá en años de convivencia tranquila y feliz. No te desanimes por los pequeños retrocesos; son parte natural del proceso hacia un perro adulto equilibrado. Si necesitas asesoramiento sobre cómo socializar a un cachorro, consulta con tu veterinario.

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